Cómo encontrar tu paz interior en medio de una tormenta

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La paz interior es todo un lujo cuando vives entre personas apresuradas, calles ruidosas y deberes sin sentido.

Pero aún es más difícil alcanzarla cuando eres incapaz de enfrentarte a tus propios fantasmas.

En este post te doy unos consejos para que puedas encontrar ese espacio de paz interior que pueda hacer que las tormentas sean más dulces y que la paz sea ese sitio a donde siempre puedas volver.

Pon limites a todo lo que oscurece tu esencia

Es cierto que tienes deberes que afrontar en el día a día, pero también es cierto que eres responsable de tu mente, de tu cuerpo y de ti mismo.

Ser responsable de ti mismo es saber decir no a lo tóxico, es mostrar tu lado imperfecto a los demás y saltarte las normas que te aprisionan.

Di que no a los estereotipos, di que no a querer quedar siempre bien, no sonrías si no te hace gracia y no te disfraces para entrar en el corazón de los demás.

Él no a lo que no te gusta es el sí a despeinarte con el viento, el sí a ir tras esa aventura con la que sueñas y el sí a ese niño tan travieso que abita dentro de ti.

Busca tu ritual de la vida que te reencuentre contigo mismo

Una persona se puede relajar mirando desde la ventana, otra lo puede hacer pintando y otra regando las plantas, pregúntate como te relajas tú.

Tener recuerdos es tener tesoros, no por volver al pasado, sino por la capacidad que tienes para volverlos a revivir en el momento presente.

Puedes volver a recorrer ese camino de plantas exóticas que despertaban en ti la alegría y puedes volver a reunirte con esa persona enigmática que te contaba historias misteriosas.

Solo busca ese ritual que hace que la paz sea posible entre medio de situaciones  turbulentas  y verás que es posible sentirse vencedor con los muros caídos.

Observa tus pensamientos sin caer prisionero de ellos

Es imposible alcanzar la paz si eres presa de tus pensamientos, pero es difícil sobrevivir en esta vida sin ellos.

Así que el truco perfecto se llama equilibrio, solo se trata de que valores tus pensamientos aceptándolos por muy feos que sean pero sin ser presa de ellos.

Observa tus pensamientos, mira como se repiten una y otra vez, siente que cuando cierras los ojos tu cabeza se ve bombardeada por ellos mientras eres consciente de que tú eses mucho más que esos insólitos pensamientos.

Tú eres un gran espacio, ese espacio donde los malos momentos dejaron heridas sin cerrar, donde hubo ratos para carcajadas, para enamorarse y para fracasar.

Tú eres ese espacio que se rinde ante la belleza de la vida mientras cae en la superficialidad de las modas y la competición, tú eres ese espacio donde te permites despertar y ver que eres mucho más que esos pensamientos que te quitan el sueño.

 

 

 

 

 

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